viernes, 8 de febrero de 2008

mi boca 04.02

Como había perdido mi protector bucal tuve que comprar con urgencia uno en la casa de deportes. Tuve mil inconvenientes para adaptarlo. Todo salía mal.
Fui al dentista?
Ahora mi boca es una especie de tubo por la que pasan con un torpedo atómico que hace un ruido infernal moviéndose como un torno gigante. Tengo mucho miedo a que me lastimen y no me muevo porque si lo hago pueden tocar algo dentro de mi boca y hacerme mucho daño. Para ellos es un juego pero yo sufro horrores petrificada.



(El daño provoca carcinoma que debe ser extirpado por conización.)

sueños 04.02

Cuando viajamos con mi madre y mis hijos a Mexico la pasamos muy bien. Hasta nos hicimos un viaje en auto cruzando la frontera hacia Chile. El auto era cómodo, pero como decidimos no llevar todos los bolsos hubo que reacomodar todo. Lo mejor fue que encontré en el bolsillo lateral de uno de ellos un dinero mexicano que me había quedado de mi viaje anterior. Era como un regalo y lo fui repartiendo para que pudiéramos disfrutarlo al regresar.
Como nos quedaba bastante tiempo fui a dar una vuelta y a casa de una amiga para charlar un rato.
En el camino descubrí varias plazas a tener en cuenta para visitar más tarde. Una de ellas tenía muchísimos árboles plantados en hileras, lo que a la noche la hacía más oscura todavía, así que tomé en cuenta que habría que visitarla de día.
Después entré a una casa para acomodar las sábanas de la cama de una mujer enferma.
Parece que estuve muy ocupada porque regresé recién a las 8 de la mañana del día de la partida. Sabía que tenía que dormir pero no me sentía cansada.

A veces hace bien pensar las cosas desde otro lugar

Estuve con mi madre hace una semana. Festejamos su cumpleaños.
Me hace bien encontrarla con una postura más positiva. Por suerte desde hace varias semanas está menos quejosa y pesimista.
Disfruté ver su alegría casi de niña al recibir su regalo.
Estuvimos hablando de mi padre. Y de su posición frente a él. De su imposibilidad de sentirse a la par de su marido, de su sumisión sintiendo que él estaba muy por arriba de ella.
Conversamos de este tema que a mí tanto me dolía con respecto a su falta de intervención. Hubo un instante de comunión en el que no recuerdo bien cuales fueron las palabras, pero estuvieron el asumir no haber podido cuidar lo suficiente, la comprensión de situaciones, y el perdón desde lo profundo del corazón. Por eso el "dolía" en ese tiempo de verbo.
Y no es que todo haya quedado en el olvido y que todas las heridas estén curadas, pero pareciera que de a poco, y a través de distintas líneas de trabajo, se están cubriendo de algún bálsamo que las aquieta y el dolor ya no es desgarrador.

Sé que estoy recién al comienzo de un camino a recorrer. Pero ya estoy viendo algunas posibilidades de rutas a seguir.
Hace bien saber que uno se está poniendo en movimiento.